Todos pensamos que era gripe

Los síntomas coincidían: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dolor de garganta. Mi compañera de cuarto, Abigail, fue la primera en conseguirlo. Estaba acostada en su habitación, tosiendo demasiado entre sus mantas cuando me fui a trabajar esa mañana, la mañana en que todo cambió.

Ya había estado enferma durante tres días en ese momento, y no parecía estar mejorando. Esa mañana, antes de irme, le sugerí que fuera a ver a un médico, pero me hizo señas para que me fuera.

“Estaré bien”, dijo, su voz tan áspera que me dolía escucharla. “Esto es lo que me pasa por besarme con extraños en el antro.”

“Bueno, espero que hayas aprendido la lección”, bromeé. Continuar leyendo “Todos pensamos que era gripe”