El fantasma en el ático del abuelo

Cuando era niño, solía pensar que el ático de mi abuelo estaba embrujado.

Mis padres no podían permitirse una niñera, así que cuando necesitaban una noche de cita, me dejaban en casa del abuelo. Me gustaba pasar los fines de semana en su casa; me llevaba a comer hamburguesas y me contaba historias interesantes sobre su tiempo en la Marina.

Pero siempre me asustó mucho su ático.

Verás, cuando tenía unos seis años, me quedaba en casa de mi abuelo un viernes por la noche lluvioso.

Estaba ocupado preparando la cena, y yo me había aburrido de lo que había en la tele, así que decidí hacerme el entrometido en su casa.

Su casa era una de esas con escaleras de estilo antiguo en forma de banderín, de las que se bajan para formar una pequeña escalera. Siempre me había preguntado para qué era la pequeña cosa colgante en el techo, y cuando miraba, estaba a mitad de camino hacia abajo, casi al alcance de la mano. Continuar leyendo “El fantasma en el ático del abuelo”